Los ejercicios mentales que persiguen el propósito de cuestionarnos a nosotros mismos, suelen extenderse en el tiempo más de lo que pensamos.
Asumo, por una parte, que se debe a la relatividad del tiempo, y, por otra, a las escasas ocasiones en que realmente nos disponemos a observarnos desde una perspectiva plenamente crítica y objetiva. Hagamos uno de estos ejercicios, hagamos un paseo por tres preguntas fáciles de formular, pero quizás difíciles de responder si lo vemos en perspectiva y meditamos como es debido.
Respondamos esta primera interrogante:
-Si pudieses ser cualquier otra persona:
¿Quién serías?
Probablemente, y espero suponer mal en su caso particular como lector, usted pensaría en una persona que tenga alguna de las siguientes tres características: fama, dinero, poder. Incluso, habrá casos en que esa persona que usted querría ser, tenga acceso a estos tres tesoros anhelados por una gran cantidad de pobladores de este mundo.
Si no es ese su caso, entonces pensaría quizá en una persona con: una excelente figura corporal, una vida de viajes y/o lujos, una vida de comodidades sin trabajo. Igualmente, en esta oportunidad, espero suponer mal.
Dejemos este aparte hasta aquí y vamos a la segunda pregunta:
¿Qué esperas de ti mismo?
Esto se complejiza un poco, pero seguramente usted termine elaborando una especie de lista de deseos que redunde en cumplir con requisitos tradicionales como: familia, casa, carro, dinero, un perro (o un gato) y una muerte tranquila. Es decir, aspectos muy corrientes en general.
Vamos a la última pregunta:
¿A dónde te está llevando el ahora?
Aquí, sin duda, caemos en condiciones particulares que son mucho más disímiles y abstractas, ya que responden a cada individualidad y sus intereses. Pero, igualmente, veremos escenarios que son transversales para todos de alguna u otra manera y que terminan respondiendo a la pregunta con un: ser "algo".
Siendo ese algo un título universitario, un cargo empresarial o gubernamental, un determinado status social, lo que sea, lo que usted desee, lo que usted quiera "ser".
Veamos en retrospectiva estas tres preguntas, donde examinamos distintas dimensiones respectivamente: deseos propios, expectativas propias respecto a nuestro papel en el mundo y, por último, la vía que elegimos para alcanzar nuestras metas o anhelos.
Dichas respuestas, independientemente de lo que usted haya decidido responder, son incuestionables desde el punto de vista en que sus elecciones son suyas y de nadie más.
Lo que sí es cuestionable, y que lo insto a cuestionar (porque se trata de usted), es la ubicación de todos esos elementos que antes mencionó.
Si dichos elementos se hallan dentro de usted, en forma de actitudes, hábitos, competencias, habilidades y destrezas, entonces el mini test anterior debe haberle hecho ver que usted es el responsable de su vida, por redundante que pueda parecer.
Si, por el contrario, todos esos elementos se hallan fuera de usted, como si no fuesen su responsabilidad, debe ser el momento de que empiece a cuestionarse qué tan relevante es ese entorno lleno de anhelos en su día a día; por qué asume dicho entorno lleno de expectativas (no cumplidas por lo general) como "ideal", y sobretodo, por qué ubica su felicidad y plenitud en lo externo y/o en lo material.En lo personal, siempre me han interesado dos temas álgidos y difíciles de abordar: la comprensión de sí mismo del individuo y la identificación del individuo como parte de una comunidad determinada con unas características, costumbres y tradiciones propias.
Es curioso siempre llegar al mismo punto: el ser.
Resulta que con el paso del tiempo mutamos, nos hacemos distintos y deberíamos en teoría, evolucionar. Dichos cambios introducen en nosotros nuevas expectativas y formas de abordar situaciones conocidas o no. En fin, a cada instante que pasa nos reinventamos como seres.
Por esa razón, mi invitación es clara y sencilla: sea lo que quiera ser, cuando quiera serlo y de la forma en que lo desee. Siga sus anhelos, no los de los demás. Cumpla sus deseos, no los de su familia. Cometa sus propios errores, ríase de sí mismo. No busque nada afuera y menos aún si es material (ya que no es trascendental), todo lo que usted necesita ya lo tiene. Dedíquese a reescribir su historia continuamente y ayudar a otros a que escriban la suya (sin inmiscuirse demasiado).
Viva el ahora, ya que del futuro no sabemos nada (aunque nos empeñemos en predecirlo).
Y, como forma de gratitud por tomarse unos minutos para leerme, le comparto mis respuestas a las preguntas que más arriba formulé:
-Si pudieses ser cualquier otra persona, ¿Quién serías?
Preferiría morir antes que no ser yo.
Preferiría morir antes que no ser yo.
-¿Qué esperas de ti mismo?
Lo más difícil del mundo, ser feliz (y lo soy continuamente).
Lo más difícil del mundo, ser feliz (y lo soy continuamente).
-A dónde te está llevando el ahora?
No lo sé, el futuro es incierto.
No lo sé, el futuro es incierto.
Hasta pronto.
Gracias por el fuego.
Gregory Oropeza
Instagram: @Indigo4ve / @Gregory_oc






