
Si un problema no tiene solución, entonces no es un problema...
Esta frase me la repito constantemente cuando alguna adversidad organizacional, académica o personal surge y comienza a trucar las acciones necesarias para lograr mis objetivos, aquel problema o efecto, que no tenga solución carecerá de una causa, la causa es entonces el factor fuerte de todo problema, y al ser detectada brindará a los analistas, distintas alternativas para la atención del mismo, si la causa carece de fuerzas, esta situación "problema" no será más que el roce de alguna incertidumbre contra la falta de información del momento, o lo que podríamos llamar un riesgo. Esto siempre funcionaba, era un taco para resolver problemas con esta metodología casi infalible, llegué a ganar reconocimientos y congratulaciones por mi "Pensamiento estratégico" y mi capacidad de "Resolución de problemas".
Un día iba camino a una reunión con un posible cliente y entre tantos movimientos de esos que uno tiene sin darse cuenta por el estrés, la adrenalina y las ocupaciones, observé esta maravillosa escultura, ¡Claro que la había visto antes, pero no con estos ojos que hoy me gasto!
Dijo: Quiero regalarte algo - y me llamó por mi nombre sin habérselo dicho - es el secreto de la felicidad, si un día te encuentras frente a una esfera gigante, y eso te hace sentir más lleno, que el resto de tu día es porque no has identificado algunas cosas de ti que respondan, por ejemplo a la pregunta: ¿Por qué estar aquí?, no te llamó un ser místico ni sobre natural, te llamaron tus intereses y capacidades para encontrar aquí lo que buscas, no vienes de tu trabajo, vienes de la vida que decidiste vivir y por último y más importante no te fue placentero responder de donde venías... mira la gran esfera y fíjate como todos sus elementos se centran en una sola gran imagen. pregúntate ¿Están tus elementos en una sola gran imagen? Pregúntate cual es el propósito de tu vida y cierra los ojos, al tener la respuesta vuelve a mirar esta esfera y ya me contarás que habrás visto.
Al verla se incrementaron mis ansias, mis pupilas se dilataron, colgué la llamada por el móvil y la partida de "2048" se congeló en el tablet, fue como si todo desapareciera a mi alrededor mientras por casi 2 minutos observaba detenidamente esta escultura, mi cerebro hacía extrañas conexiones veloces, analizando esta obra desde el punto de vista de la gerencia estratégica, observando como esta escultura está sometida a cualquier riesgo, a cualquier incertidumbre y de forma frágil y desprotegida continúa completa, como una esfera, dando a quienes la miran su figura imponente, unificando cada uno de sus elementos para que funcionen de manera armoniosa con el entorno.
¡TENÍA QUE VERLA DE CERCA!
Al terminar la pésima reunión que tuve por andar pensando en la esfera con la que se habían topado mis ansias y curiosidades, conversé con algunos colegas sobre la escultura ya mencionada, al terminar la tarde tomé un taxi y me fui hasta allá, me di cuenta como su aparición frente a mis ojos me recordaba algunos conceptos de branding y posicionamiento, según mi entendimiento y mis conocimientos, haberla visto significó para mi, la síntesis de muchas teorías y métodos de planificación estratégica y gerencia. Además sin siquiera tener una reseña, se posicionó como la temática predominante en mi día, meramente por captar mi atención, si hubiese tenido redes sociales, le daba follow y la compartía.
Ya frente a la esfera gigante le pido al taxi que se detenga, mientras exploraba mi billetera para cancelar el monto de su servicio, sentimos de pronto como un peso, casi inhumano se encima al vehículo y lo logra empujar unos centímetros al frente, sorprendido por lo que acababa de pasar, me bajo del vehículo pensando que habían chocado al taxista, y para mi sorpresa, encontré una hermosa figura posando sobre la parte trasera del coche. un tanto hostil se dirige hacia mi y me prohibe acercarme a ella, se notaba cansada, como si hubiese corrido grandes distancias para estar ahí.
Al notificarle al taxista que todo estaba bien, este se va y yo me adentro casi corriendo a la esfera para admirarla de cerca, estando ya casi en ella comienzo a entender como funciona el mundo intraempresarial, cada uno de los tubos conforma una parte de la esfera y al verse en conjunto muestran más que la suma de sus partes y así funcionan los equipos de trabajo con objetivos interdependientes y sinergia.
Ya tenía rato frente a la escultura y se me acerca esta chica que ya había olvidado que estaba ahí, me mira fijamente durante casi 30 minutos, un tanto incomodo le pregunto ¿Qué haces aquí? - ella me mira y responde con una pregunta ¿Por qué has venido hoy a este sitio? le pedí que me respondiera la pregunta que le había hecho sin embargo insistía en repetirme su pregunta, a lo que le respondí, he venido porque algo me llamó a venir.
Me miró un poco más y me torció los ojos diciendo, eres entonces uno más que viene a ver la gran esfera, de donde vengo no hay esferas como esta, y esta tiene algo especial, que solo lo encuentran seres especiales... inmediatamente le pregunté ¿De dónde vienes? y me respondió con otra pregunta ¿De dónde vienes tú?, me di cuenta que no respondía ninguna de mis preguntas y recordé a un gran personaje llamo el principito, así que decidí dejar de preguntarle y le dije, vengo del trabajo, ella dijo "Que gratificante ha de ser para ti, reconocer y decir que vienes de tus obligaciones, sin más ni menos, solo de un deber" continuó diciendo: Yo vengo de un gran viaje, de una transformación mental continua, yo vengo desde donde pocos se encuentran, vengo desde mi interior y mi pasión.
Al escucharla, comencé a reflexionar sobre muchas cosas, inmediatamente me hice la pregunta ¿Cuál es el propósito de mi vida? y cerré los ojos. Al abrirlos miré luces que antes no estaban, rutas y caminos mentales que no podía descifrar sin haberme preguntado ¿Por qué estoy aquí y de dónde vengo?
Quise agradecer inmensamente a esta viajera que apareció de la nada. Y me di cuenta que no estaba pero me regaló un aprendizaje importantísimo:
Identifica de dónde vienes y que te sea gratificante aceptarlo, entiende porqué estás donde estás y que puedes obtener de esa esfera gigante que todos en algún momento logramos ver.
Pregúntate qué es lo que te llama a la esfera, encuentra quien eres y a dónde quieres ir, traza un mapa en tu vida, cargo de trabajo o empresa y transforma el entorno desde tu acción, eso es liderazgo responsable.
He ido muchas más veces a esta esfera en busca de mi principito con falda y botas de cuero... Pero no volví a verla, si algún día pasan por esta esfera mientras deciden entenderse con el mundo y aparece una chica ruda haciendo preguntas que te dejarán frío, por favor, salúdenla de mi parte y díganle que desde que la conocí, entendí que los problemas que no tienen solución, no son un problema... porque si su causa carece de fuerza, entonces no afecta a mi propósito.

Richard Tovar
Director Fundador ÍNDIGO
@SoyRichardTovar - @Indigo4ve
Gracias a @Yanny_r por las fotografías.


